CUENTOS

"LOS HILOS DE LÁQUESIS"

COMO TODOS LOS DÍAS DIO VUELTA LA MISTERIOSA PÁGINA PARA LEER EL NUEVO REGISTRO. COMO SIEMPRE EL LISTADO ERA EXTENSO.
MIENTRAS SU MIRADA CONSUMÍA RAPIDAMENTE LOS NOMBRES, POR PRIMERA VEZ PARPADEO, AUNQUE SIN DETENERCE, EN MENOS DE LO QUE DESAPARECE UNA LAGRIMA SOBRE LA HOGUERA DEL INNOMBRABLE, TERMINÓ SU LECTURA.
HOY LE TOCABA A “CRONOS” EL HOMBRE MÁS GRANDE DEL MUNDO, UN TITÁN INBATIBLE, AMO Y SEÑOR DE LAS TIERRAS MEDITERRANEAS.
PERO ELLA NUNCA FALTA A SUS CITAS. PUNTUAL COMO SIEMPRE LLEGO ENVUELTA EN SU GELIDA BRISA OPACANDO LA ENORME Y COLOSAL FIGURA DEL PREOCUPADO SOBERANO QUE NO PODÍA DEJAR DE ADMIRARLA, A PESAR DE CONOCER LAS CONSECUENCIAS DE SU ACIAGO ARRIBO.
POR UN INSTANTE VOLVIÓ A SENTIRSE ENAMORADO RECORDANDO LOS MAS VALIOSOS Y ATESORADOS MOMENTOS DE SU VIDA. SE PARECÍA MUCHO A SU AMADA “REA”, AUNQUE SABIA MUY BIEN DE QUIEN SE TRATABA. ENTONCES CERRO LOS OJOS Y DECIDIÓ DEJAR DE SUFRIR RINDIÉNDOSE ANTE SU PRESENCIA. QUIZAS NO ERA TAN MALO IRSE DE ESTE MUNDO SABOREANDO SUS DELICIOSOS ENCANTOS. PEOR SERÍA SI VINIERA A BUSCARLE ALGUNA DE SUS HURAÑAS Y PARCAS HERMANAS.
A MITAD DE UNA ESCALOFRIANTE CARICIA, SIN TITUBEOS ELLA TOMO EL HILO DE SU DESTINO MIENTRAS EL SILENCIO SE HACIA COMPLICE DEL ACERADO SONIDO FINAL.
EL TRABAJO NO ESTUBO TERMINADO HASTA QUE SE LLEVO SU ALMA COMO ÚNICA CONDICION PARA PODER MANTENER SU EXTRAORDINARIA BELLEZA.
COMO TODOS LOS DÍAS VOLVIO A MIRARSE EN EL ESPEJO, ESTA VEZ UNA MUECA DE ORGULLO Y SATISFACCION ADORNO SU HERMOSO Y MÍSTICO ROSTRO.